Está claro que la primavera se acerca y hay que empezar con la operación biquini, tenemos que intentar quitarnos  esos kilos que hemos cogido en navidades, y si no lo hacemos, se juntarán con las torrijas de Semana Santa y en verano nos compadeceremos e intentaremos dietas milagrosas sin resultado.

Los expertos de Clínica Ravenna nos alertan de las excusas más populares que nos ponemos, y me incluyo, para no continuar con la dieta.

El equipo de médicos, nutricionistas y terapeutas de Clínica Ravenna recomienda no dejarse llevar por estas frases de auto-engaño para cuidarse más y mejor.

  • “Si como de más en el almuerzo, por la noche compenso”
  • “Como estoy solo en casa… no pasa nada si como de más”
  • “Sólo este poquito ¡y ya…!”
  • “Es que el cuerpo me pide comer… Y si el cuerpo lo pide, por algo será”
  • “Como mis amigos no saben que estoy a dieta, no pasa nada si me la salto…”
  • “Bufff, si, total, ya me he pasado… De perdidos, al río y mañana ya me pongo”
  • “No adelgazo porque soy de metabolismo lento”
  • “Bueno, ahora pico algo, pero luego no ceno”
  • “Bufff, con el día que llevo, me he ganado este postre, ¡qué menos!”
  • “Si ya he perdido unos kilos y llevo bien la dieta. Total, porque me la salte una vez…”
  • “Soy de constitución grande, yo no puedo estar delgada”
  • “No voy a tirar la comida, no están las cosas para desperdiciar alimentos”
  • “Tampoco estoy tan mal, si son sólo unos kilitos… Hoy me lo como, tampoco es para tanto”
  • “¡No puedo hacer un feo a mi familia o amigos”
  • “Soy el anfitrión, no puedo hacer dieta teniendo gente en casa”
  • “Soy quien cocina, así que tengo que probar la comida para ver si está bien”
  • “No me toca nutricionista hasta dentro de dos semanas, para entonces ya me he quitado lo que voy a comer hoy de más”
  • “Como es verdura y no engorda, me pongo un poco más en el plato”
  • “Es mi cumpleaños, ¡me merezco una celebración!”
  • “Estoy invitada a comer, y no voy a complicar la vida a los anfitriones pidiendo que me hagan algo especial”

Os suenan estas frases ¿verdad? Las hemos repetido tantas  veces… pues yo os propongo, que hagamos una fotocopia y la peguemos en la nevera, para que no se nos olvide, a ver si teniendo claras todas estas escusas, nos mentalizamos más y conseguimos nuestro propósito.

¡Adiós al autoengaño que impide perder peso!