Por fin llegó el día que me pedíais, tanto en los comentarios del blog, como en mi página de facebook, que os contara mi experiencia en la Biblioteca Nacional.

No sé si voy a tener palabras para saber expresar todas las sensaciones “bonitas” que viví. Pero intentaré llegar a todos vosotros.

Espero trasmitiros las “sensaciones” de ese viaje de iniciación, de ida sin regreso, hacia el interior de la cultura que tuvimos la suerte de compartir mi chico y yo en la Biblioteca Nacional.

Cómo si de un viaje sin retorno se tratara, preparamos nuestra aventura: nervios, expectación por lo desconocido y mucha ilusión por descubrir una experiencia reservada para unos pocos privilegiados.

Llegamos a la Biblioteca con Ipad en mano (blogger 2.0) para poder narrar la la experiencia en directo a través de las Redes Sociales, pero os aseguro, que fue embriagantemente imposible. Desde el momento en el que atravesamos la puerta, fue como entrar en un cuento lleno de magia, un cuento del que nosotros formábamos parte, y en el que debíamos prestar toda nuestra atención para poder vivirlo. Por una noche, guardamos el Ipad y encendimos nuestros cinco sentidos!!

Nada más entrar nos recibieron con mucha amabilidad y nos dieron la acreditación. Había tres grupos y nosotros formábamos parte del grupo Cervantes. Subimos a la planta de arriba, una sala grande donde nos esperaba un catering, (bebidas, canapés buenísimos y cabe destacar los dulces -bombones de chocolate y unas bolitas de coco deliciosas-. Lógico y normal, había que coger energía, cientos de metros de pasillos repartidos en “no sé cuantas plantas” nos aguardaban con más de 26 millones de publicaciones.

Después de formar grupos, y una pequeña introducción por parte del equipo de La Biblioteca, en la que nos contaron, sin darnos muchos detalles, lo que nos aguardaba en la visita, empezamos nuestro viaje.

Y ahora viene lo más difícil para mí, y es poder trasmitiros, todo lo que mis sentidos descubrieron esa noche tan mágica…Voy a intentarlo!!

Lo primero que descubrimos, después de recorrer pasillos llenos de historia, fue la sala Cervantes, que alberga infinidad de incunables, libros y manuscritos. Cuando mirábamos embobados El Quijote, que entre ellos por su puesto allí se encontraba, un ruido de escaleras y una voz fuerte, hizo que nos quedáramos perplejos, era el mismísimo Don Miguel de Cervantes Saavedra.

En ese momento creí estar en el palco de uno de los mejores teatros, un joven Cervantes recién llegado de tierras extranjeras, nos contaba y compartía con nosotros sus viajes y un poco de su historia.

Fue una sorpresa increíble yo miraba atónita, creí que la visita, y que me perdonen, iba a ser mas aburrida y descubrí una Biblioteca llena de magia por todos los rincones.

En las siguientes salas, nos encontramos con un Francisco de Goya, sucio, lleno de pintura por todos lados, con el pelo revuelto como si llevara muchos días sin mirarse al espejo, algo despistado y bastante sordo, quien nos mostró dibujos y grabados. También Felipe V nos recibió en bata, en su despacho, el hada de la música le despertó y habló con nosotros. Nos cantó, bailó, y nos hizo reír.

Y finalmente, le tocó el turno a la música: Madrid, lavanderas, costureras, zarzuela, gastronomía, compositor y musicólogo español, sí, os hablo de Don Francisco Asenjo Barbieri, pero ya no os quiero desvelar más.

Las historias y vivencias, que cada uno de ellos, nos contaban con ese entusiasmo increíble y ese brillo especial en sus ojos, quiero que las viváis vosotros mismos y os recomiendo infinitamente que OS APUNTEÍS y que abráis bien los ojos porque os espera como ya os he dicho un mundo lleno de magia.

El viaje llegó a su fin, yo me hubiera quedado, tenía ganas de más, habían pasado más de 2 horas y no tenía esa sensación, era tan feliz, había disfrutado tanto…

A la salida nos dieron un regalito que tampoco os desvelaré!!

¿Cómo apuntarse? El corazón de la noche, abre las puertas de las instituciones culturales más importantes del país. Podéis optar a El Palau de les Arts Reina Sofía, El Museo del Prado , La Real Academia Española, El Museo Guggenheim Bilbao, El Museu Nacional d’Art de Catalunya y El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía… De verdad, es una ocasión irrepetible!

El plazo de inscripción ya está abierto: ¡PARTICIPA! y gana un IPAD2 en el CONCURSO La cultura tiene premio.