La dieta mediterránea es considerada una de las dietas más equilibradas. Descubre los conceptos básicos de la dieta mediterránea y cómo introducir sus componentes en tu dieta diaria para una vida más sana.

La dieta mediterránea es originaria de Italia y Grecia. Esta dieta se basa en el uso de aceite de oliva para cocinar, comer porciones de pescado, frutas, verduras y el consumo de un vaso de vino tinto al día en las comidas y 6 vasos de agua.

El vino se consume en pequeñas cantidades (y solo los adultos), el vino tinto es rico en antioxidantes y protege contra las enfermedades del corazón.

El aceite de oliva contiene vitaminas A, B1, B2, C, D, E, K, hierro, 85% de ácidos grasos insaturados y 15% de ácidos grasos saturados. Debido a su alto contenido de ácidos grasos insaturados y los antioxidantes es muy beneficiosa para los numerosos problemas de salud, retrasa el proceso de envejecimiento, suaviza la piel y además ayuda a recuperar su elasticidad.

El pescado también juega un papel importante en la dieta mediterránea.

El pescado azul (salmón, trucha, sardinas, atún) es muy alto en ácidos grasos Omega 3 que ayuda a disminuir el colesterol malo. Es altamente recomendable consumir por lo menos dos porciones de pescado por semana.

Frutas y verduras son ricas en fibra y antioxidantes. Todos sabemos que los antioxidantes son beneficiosos para el corazón y nos protegen de las enfermedades del mismo, el cáncer y actúa como un anti-envejecimiento.

Las actividades diarias físicas son altamente recomendables con el fin de quemar calorías y mantener un estilo de vida sano y activo.

Dieta mediterránea:

  • Incorpora a tu dieta ajo, cebolla y puerro.
  • Toma de 8 a 10 porciones cada día de alimentos altos en ácidos grasos monoinsaturados (MUFA), como el aguacate, aceite de oliva o aceite de avellana y nueces de macadamia.
  • Una cucharada o más al día de hierbas verdes, como la albahaca, el cilantro, menta y salvia.
  • Verduras verdes, como el brócoli, los guisantes y las espinacas.
  • Verduras rojas, como el tomate, salsa de tomate y salsa.
  • Verduras de color amarillo o anaranjado, como zanahorias, pimientos rojos y la calabaza.
  • Verduras, tales como alcachofas, pepinos, judías verdes y guisantes.
  • Frutas ricas en vitamina C, como naranjas, mangos y fresas.
  • Otras frutas, como manzanas, plátanos y uvas.

¿La “dieta mediterránea” realmente funciona?
Te ayuda a vivir más tiempo y más sano, la respuesta sólo puede ser “sí”.