“Quiero enseñar a todas las mujeres a las que pueda llegar, no sólo cómo estar bellas, sino también cómo mantenerse bellas”

Estée Lauder fundó su empresa en 1946 provista de cuatro productos y una creencia inquebrantable: que todas las mujeres pueden ser bellas. Hoy, más de 60 años después, ese simple concepto ha cambiado literalmente el rostro de la industria cosmética.

LOS COMIENZOS

De nombre Josephine Esther Mentzer al nacer, Estée Lauder se crió en Corona, Queens, de madre húngara, Rose, y padre checo, Max. El nombre de Estée era una variante de su apodo familiar, Esty. Siempre interesada en la belleza, tuvo como mentor a su tío, el químico John Schotz, y empezó su negocio vendiendo productos para el cuidado de la piel en hoteles y salones de belleza.

EL PODER DEL SERVICIO

Posiblemente, el legado más importante de la Sra. Lauder fue su creencia de que para poder realizar una venta, hay que tocar al cliente. Pasó mucho tiempo aconsejando a las clientas y enseñando a las consejeras de belleza. “No llegué aquí deseando o esperando algo, sino luchando por ello,” recuerda a menudo a su equipo de vendedoras.

UNA GRAN LÍDER

El liderazgo de la Sra. Lauder inspiró a miles de personas. Recibió montones de honores, incluida la Medalla Presidencial de la Libertad de los Estados Unidos y la Legión de Honor francesa. Sin embargo, donde la Sra. Lauder era más feliz, era aconsejando a las mujeres durante sus apariciones en las puntos de venta. Una de sus citas favoritas era “Telefonear, telegrafiar y hablar a una Mujer”, porque sabía que una vez que una mujer había probado un producto de Estée Lauder, lo adoraría y lo compartiría con sus amigas.

BELLEZA ASEQUIBLE

Cuando la compañía empezó a anunciarse, la Sra. Lauder insistía en que sus imágenes transmitían una belleza que era a la vez asequible y algo a lo que se podía aspirar. En 1962, Estée Lauder inició la práctica de elegir a una modelo para que fuera el “rostro” de la marca. A lo largo de los años, han representado a Estée Lauder supermodelos como Karen Graham, Willow Bay, Paulina Porizkova, Liya Kebede—y ahora Elizabeth Hurley, Carolyn Murphy, Hillary Rhoda y Gwyneth Paltrow.

ESTILO ELEGANTE

La Sra. Lauder también estuvo muy involucrada en el diseño del envoltorio de sus productos. Entre sus muchas aportaciones, se encontraba el azul como sello de Estée Lauder, porque pensaba que combinaría con el decorado de la mayor parte de los dormitorios y cuartos de baño.