La anorgasmia es una de las disfunciones sexuales que, junto a la falta de deseo sexual, resulta muy común. Ésta interfiere directamente en el placer, inhibiendo el orgasmo de forma recurrente o persistente.

Afortunadamente, y gracias a los avances en los estudios médicos, existen soluciones que, utilizando algunos recursos se pueden obtener resultados satisfactorios, logrando alcanzar así una sexualidad plena y gratificante.

Causas

Las causas de la anorgasmia pueden variar significativamente ya que la fisiología de la mujer es mucho más compleja y pueden intervenir muchos factores.

  • Orgánicas. Solo representan el 5% y pueden ser causadas por cualquier traumatismo o enfermedad endocrinológica o ginecológica.
  • Psicológicas. Es definitivamente la causa más frecuente y representa más del 90%. El estrés del día a día, el trabajo, cansancio y las responsabilidades, son algunos de los factores principales de reducción del deseo sexual.

Tratamientos

Para prevenir y mejorar esta condición, debemos educarnos sobre una sexualidad saludable. Es muy importante conocernos a nosotras mismas, ya que existen diferentes formas de estimulación que, por timidez, no se alcanzan a descubrir. Entre las más importantes, te recomendamos las siguientes:

  • Comienza a conocer tus partes, descubre lo que te gusta y concéntrate en tu propio placer. Todo el cuerpo es un mapa erótico a descubrir.
  • Estando ya con tu pareja, no olvides hacerle saber sobre esos nuevos puntos de placer que has descubierto. Utilizar geles de placer puede ser una buena decisión, no solo para la penetración en sí, sino también para los preliminares.
  • Intenta atrasar al máximo el momento de la penetración. Cuanto más juego previo tengan en sus cuerpos, como caricias y besos, más estimulada llegarás al acto de la penetración y eso potenciará aún más tu disfrute.
  • Practica regularmente los ejercicios de Kegel, utilizando las bolas chinas. Éstas permiten ejercitar tus músculos en la zona del suelo pélvico, lo que aumentará tus posibilidades de obtener mayor placer sexual y llegar al orgasmo fácilmente. Al mismo tiempo, estos ejercicios logran prevenir la incontinencia urinaria.
  • Trata de potenciar tu imaginación. Junto a tu pareja, hablen sobre esas fantasías y deseos que, muchas veces por prejuicios y tabúes, no se atreven a comentar. Experimentad nuevas sensaciones utilizando juguetes sexuales como vibradores o dildos. Explorar juntos vuestra sexualidad os ayudará a conoceros mejor mutuamente.
  • El clítoris es un órgano muy sensible, puede ser el encargado de proporcionar un orgasmo si recibe la estimulación adecuada. Encuentra la forma adecuada de conseguir placer, prueba con artículos eróticos como los succionadores de clítoris o vibradores que ayuden a aumentar el placer, utiliza lubricantes y conócete un poco más a ti misma.
  • Practica cualquier deporte.  Esto libera endorfinas, lo que contribuye a liberar tu mente y sentirte bien con tu cuerpo.

En cualquiera de los casos, donde los factores sean psicológicos o fisiológicos, es importante hacer una consulta con un profesional cualificado. Éste realizará las evaluaciones pertinentes por si fuera necesario tratamiento médico, ya que en algunos casos la anorgasmia se debe a enfermedades o traumatismos ginecológicos.