Aunque no lo creas, el adiestramiento para usar el inodoro es un proceso bastante sencillo tanto para ti como para el niño. Algunos pequeños lo logran al cabo de unos días, pero es más probable que demoren unos cuantos meses en dominar el hábito. La clave es esperar hasta que el niño parezca estar listo para comenzar a aprender. Sea paciente. No considere el adiestramiento para usar el inodoro como una cuestión de “éxito” o “fracaso” y reconoce que es el proyecto de tu hijo únicamente. No te sientas demasiado orgullosa o desilusionada con el progreso del niño. En cambio, míralo como una nueva empresa en la que el niño se ha embarcado. No dejes que la confianza en ti misma como madre te afecte por cuán rápidamente el pequeño comience a usar el inodoro.

¿Se recomienda alguna edad para empezar el adiestramiento con el niño? Luego de esto, ¿en qué punto puedo esperar que el niño ya no dependa del pañal en absoluto?

Una buena recomendación es no comenzar antes de los dos años. Previo a esa edad, la vejiga de la mayoría de los niños se vacía con tan frecuencia que les resulta demasiado difícil controlarla. Además, como todavía no están seguros de cuándo tienen que “ir”, es inútil tratar de enseñarles. La clave: espere primero a que el niño le demuestre que está listo.

No comience a adiestrar al niño a ir al baño solo en un momento en que esté atravesando por cambios grandes en su vida. Es mejor empezar el adiestramiento cuando su vida esté en relativa calma. Si se están mudando, va a tener otro bebé, el niño va a asistir a una nueva escuela o un nuevo centro de cuidado, o está experimentando algún otro cambio que pueda ser importante para él, retrase el adiestramiento hasta que las cosas se hayan estabilizado. Si añade este adiestramiento a una lista de trastornos en la vida de su hijo, puede que en su mente, asocie el inodoro con un sentido de descontrol e incertidumbre, en vez de con sentimientos de confianza y felicidad.

tu tarea principal al adiestrar al niño para que vaya al baño solo es evitar sentirte presionada de tener que enseñarle lo antes posible. Aunque tenga limitaciones de tiempo, resiste la presión. Tu ansiedad por que aprenda a usar el inodoro puede crearle ansiedad al niño. El adiestramiento no es una competencia. Tu función es estimularlo para que se vaya volviendo independiente y dejarlo que domine cada paso a un ritmo razonable. Prepárate a dedicar parte de su tiempo y tu energía emocional proveyéndole dirección, motivación y refuerzo a diario. Por ejemplo, si la escuela preescolar que tienes en mente para el niño no los acepta hasta que saben ir al baño solos, quizás tengas que buscar otra escuela, porque es mucho más importante permitir que el niño vaya a su propio paso.