Cada vez son más los estudios, que apoyan la teoría de una clara diferenciación de sexos en cuanto a lo que se ha dado en llamar “inteligencia sexual”. Pero en este caso, nos hemos encontrado con un estudio realizado por Tyler Cowen en EEUU, que defiende la existencia de una marcada relación entre la actividad sexual de cada individuo y su Cociente de Inteligencia (CI). Según los resultados obtenidos a través de este estudio, relizado con universitarios, a mayor CI, menor actividad sexual.

Así este estudio, realizado entre estudiantes estadounidenses, revela que:

  • El 63,3% de los que tienen un CI por debajo de 70, aún son vírgenes.
  • Entre aquellos que poseen un CI de entre 70 y 90, lo son en un 50,2%.
  • Entre los que se hallan entre 90 y 110, son vírgenes en un 58,6%.
  • El 70,3% de los que superan los 110 de CI aún no se han estrenado.

La concusión parece clara, si eres menos inteligente, tienes menos oportunidades de practicar sexo.

Es evidente que a mayor actividad intelectual, se genera una mayor preocupación y ocupación por actividades relacionadas con el intelecto, y al mismo tiempo se produce un descenso en el interés por actividades puramente físicas, como es el la práctica del sexo.

En cualquier caso, me parece un tema interesante para el debate y la reflexión.