La vida sedentaria no le hace bien a nadie. El pasar varias horas al día sentada mientras trabajas en la oficina, hace que acumules grasa en ciertas zonas de tu cuerpo.

Si bien es cierto las curvas forman parte del atractivo y de la biología femenina, las denominadas “pistoleras” se convierten en un problema al que muchas mujeres se enfrentan hoy en día, además de otras zonas problemáticas genéticamente determinadas.

Reducir el nivel global de grasa es la única forma de perderla en cualquier zona del cuerpo, para ello se necesita llevar una dieta sana, alta en frutas, legumbres, verduras y proteínas y baja en grasas e hidratos de carbono, además de combinarla con un buen plan de ejercicios.

Las caderas son una zona muy conflictiva en las mujeres, pues en ellas se acumula fácilmente celulitis, flacidez y estrías.

Afortunadamente ahora existen tratamientos paliativos a este problema como los automasajes con productos anticelulíticos, hidroterapia, vendas frías, drenaje linfático, mesoterapia, calor infrarrojo, láser infrarrojo, entre otros.

Por otro lado si tienes las posibilidades puedes optar también por la cirugía estética: la lipoescultura ultrasónica o la liposucción subdérmica.

Aquí te damos algunas recomendaciones generales que te ayudarán a adelgazar tus caderas

  • Bebe 3 litros de agua diarios aunque seas de las personas que retienen líquidos.
  • Haz ejercicio por lo menos tres o cuatro días a la semana, en sesiones de 45 minutos como mínimo. Empieza poco a poco.
  • Puedes combinar el trabajo cardiovascular moderado como caminar, andar en bicicleta o hacer aeróbicos, con el trabajo localizado. Existen algunos ejercicios aeróbicos eficaces para fortalecer músculos de piernas y tonificar las caderas.
  • Elimina de tu dieta el pan, las galletas y las pastas.
  • Incluye en tu dieta alimentos frescos, ricos en antioxidantes que te ayuden a eliminar las toxinas de tu cuerpo.
  • Prueba nuevas recetas utilizando frutas y verduras de temporada.
  • Se recomienda comer cinco o seis pequeñas comidas al día, que sean bajas en grasa, así mantendrás equilibrado tu metabolismo y nivel de azúcar en la sangre.
  • Házte un chequeo que te proporcione un buen diagnóstico endocrino que muestre el origen y la naturaleza de la acumulación de grasa. Esto te permitirá optar por un tratamiento personalizado.