Conseguir un embarazo, puede convertirse para muchas mujeres en una obsesión. Por eso es muy importante saber cuando sucede la ovulación y cómo podemos detectarla.

La ovulación es el desprendimiento natural de un óvulo del ovario, para que pueda recorrer su camino y ser fecundado. El óvulo más maduro y más grande será el primero en salir hacia la cavidad pélvica y aspirados luego dentro de las trompas de Falopio. Cualquiera de los dos ovarios puede liberar óvulos y lo hacen de manera aleatoria durante cada ciclo.

Su trayectoria continúa hasta las trompas de Falopio, sitio en el cual el óvulo se encuentra para ser fecundado. El período de fertilización del óvulo es de 24 horas y los espermatozoides viven entre 48 y 72 horas. La fusión entre el óvulo y el espermatozoide sucede en la trompa y dura aproximadamente 24 horas.

La mayor probabilidad de quedar embarazada ocurre el día previo a la ovulación, ya que el cuello del útero segrega moco cervical, sustancia que permite la llegada y el ascenso de los espermatozoides al útero. Si no ha habido fecundación se produce la muerte funcional del cuerpo lúteo o amarillo (una glándula que aparece en el ovario después de la ovulación), la mucosa uterina se desvitaliza por falta de estímulos hormonales. Los elementos acumulados se desprenderán y se romperán los vasos sanguíneos, produciéndose una hemorragia, que es la menstruación.

¿Cómo saber si estoy ovulando?

El momento más adecuado para alcanzar la fecundación del óvulo se ajusta en torno a la ovulación. Hay algunos métodos que van a ayudarte a identificar esos días:


  • Cambios en el moco cervical: justo antes de la ovulación aumenta la secreción vaginal transparente y resbaladiza, similar a la clara de huevo. Después de la ovulación se vuelve turbia y pegajosa o desaparece por completo. Es un buen método para identificar los días más fértiles, no deja de estar basado en una apreciación subjetiva.
  • Utilizar el calendario: apunta el primer día de cada ciclo y observa si éste ocurre con cierta regularidad y cada cuánto. Lo más habitual son ciclos de 28 días con lo que la ovulación se producirá en torno a 14 días después del primer día de menstruación. Si los ciclos son irregulares, un método indirecto es restar 18 al número de días del ciclo más corto. Cuando comience el siguiente período cuenta hacia adelante el número de días resultante y localizarás los días más fértiles. Este sistema puede fallar porque son muchos los factores que afectan a la duración de cada ciclo, como el estrés, el ejercicio o cualquier enfermedad.
  • Cambios en la temperatura basal: la ovulación produce generalmente un aumento gradual o incluso brusco de la temperatura basal de entre 0,2 y 0,4 grados. Por tanto, el período de mayor fertilidad estará en los tres días antes de este aumento de la temperatura. Este método requiere tomar la temperatura todas las mañanas antes de levantarse de la cama con un termómetro que se colocará dentro de la cavidad oral. El inconveniente de este método es que a veces las variaciones en la temperatura son muy pequeñas o se producen demasiado tarde como para ser de utilidad.

Intentar quedarte embarazada y ver que no llega después de unos meses, puede convertirse en una auténtica pesadilla. Pasas el mes con cierto miedo, pero a la vez mucha ilusión, esperando que haya algún cambio en tu cuerpo, que te diga que esta vez, si lo habéis conseguido, y cuando crees estar embarazada, se presenta la menstruación de nuevo, todas tus ilusiones se vienen abajo.

Después de meses de intento fallido puede crecer en tu interior la angustia, el desánimo, la desilusión y ver como tu estado emocional decae.

Y precisamente este bajo estado de moral puede condicionar que no te quedes embarazada.

No te desanimes, vive la vida con normalidad y optimismo, sin que todo gire en torno siempre a lo mismo de…“cuándo va a ser”, “por qué yo no”

Y recuerda, las probabilidades de que una pareja fértil logre un embarazo en el primer mes de intento es del 25%, porcentaje que se incrementa a 90% después de un año.