Cohibirse no es una opción y desde hace mucho tiempo querer mejorar la apariencia ha dejado de ser un tabú, la cirugía estética se ha convertido a través de los años, en un sector más accesible y aceptable. La mamoplastia, por ejemplo, es el procedimiento ideal para las mujeres que quieren tener pechos perfectos y mucho más cuando terminan la etapa del embarazo, ya que durante ese tiempo los pechos cambian notablemente y es normal que la mayoría quiera cambiar esas imperfecciones tan dispares.

Después del embarazo

Ciertamente existen muchos estereotipos de belleza en este sentido, por lo que resulta casi imposible destacar uno por encima del resto, aunque algunas veces suelen aparecer irregularidades un poco desagradables a la vista. Por ello, practicar una cirugía estética es una decisión que, simplemente, puede ayudar a embellecer la vida. Por otra parte, en el momento de planificar dicha cirugía surgen los nervios y las dudas, dado que es la apariencia física y la salud lo que se pone en juego, por ello, el cirujano debe tomar todas las previsiones posibles y buscar las alternativas más convenientes que garanticen resultados positivos, así como también debe aclarar detalladamente cada inquietud que la paciente tenga.

¿Cuánto tiempo se debe esperar para realizar una cirugía de mamas?

En la mayoría de los casos la pregunta más común que se plantea, es acerca del tiempo que se debe dejar pasar después del parto para realizar la cirugía, pues como se ha mencionado anteriormente, una de las cirugías estéticas más demandadas en las clínicas es el Aumento de pecho Madrid. Generalmente, los expertos recomiendan esperar como mínimo un período de 3 a 6 meses una vez interrumpida la lactancia, aunque esto no resulta un impedimento ya que, en algunos casos, el tiempo de espera se puede acortar con el uso de fármacos. No obstante, es importante subrayar que este procedimiento no sería el más beneficioso para el bebé, ya que la leche materna contribuye directamente al desarrollo adecuado del recién nacido y fortalece su sistema inmunológico. Pero, ¿es la lactancia materna el principal factor de pérdida de volumen o caída de los senos?. Después de varios estudios, se ha demostrado que la lactancia no influye en absoluto respecto al deterioro de los pechos, es la predisposición de cada mujer lo que ocasiona el deterioro estético, incluso si la mujer desea someterse a la cirugía antes del embarazo puede hacerlo sin ningún tipo de riesgos, ya que el implante mamario no influye para nada durante el período de la lactancia.

¿Cuáles son las mejores alternativas?

Hoy por hoy, las alternativas existentes son muchas, todo dependerá del tipo de tejidos y la condición en la que haya quedado cada mama, ya que durante el embarazo suelen aparecer estrías, y los pechos y la areola se distienden. También después del parto, al finalizar la lactancia, los pechos poco a poco vuelven a su estado natural. Si la areola se encuentra en buena posición, solo es necesario realizar una inserción de implante, ya sea por la axila, el surco submamario, o alrededor de la areola. Esta última es ideal para las mujeres que son muy delgadas. Por otra parte, si el tamaño de los pechos es el adecuado, con la realización de un levantamiento es suficiente. También la grasa que se acumula en las caderas es de gran utilidad, debido a que si la paciente lo desea, puede servir como un complemento perfecto para el relleno de los pechos. De esta forma, se estarían realizando varios cambios estéticos en uno solo; los pasos a seguir son muchos, pero el indicado será el que mejor se adapte al cuerpo de cada mujer.

La estética, gran aliada de la autoestima femenina

Sea por moda o no, tener los senos adecuados es muy importante tanto física como psicológicamente, además, ésta es la parte del cuerpo que las mujeres están más dispuestas a moldear. Obviamente, algunas veces es un tema generador de intensos debates, debido a que se pasa de la fantasía a la realidad pero, hacer todo lo que causa felicidad no puede ser malo, y el éxito depende de evolucionar durante cualquier etapa de la vida.