Investigaciones adelantadas por la Universidad de California de Los Angeles (UCLA) han indicado que el aguacate de California, tiene casi el doble de vitamina E de lo reportado en estudios anteriores, lo que hace del aguacate la mejor fuente del poderoso antioxidante entre las frutas. Se sabe que la vitamina E retrasa el proceso de envejecimiento y protege a las personas contra las enfermedades cardíacas y los tipos más comunes de cáncer, al neutralizar los radicales libres, que son los causantes del deterioro celular.

Además de lo determinado sobre la vitamina E, un estudio reveló que el aguacate es la mejor fuente de luteína entre las 20 frutas de mayor consumo. La luteína es un fitoquímico conocido como carotenoide, el cual sirve como protección contra las enfermedades de los ojos, tales como las cataratas y la degeneración macular, la principal causa de ceguera durante la tercera edad.

Según el Dr. David Heber, director del Centro de la Nutrición Humana de UCLA, los datos sustentan los atributos saludables del aguacate. “Los aguacates son reconocidos como una fuente excelente de grasa monoinsaturada, la cual se sabe reduce el colesterol, pero las propiedades antioxidantes y fitoquímicas de los aguacates son menos reconocidas. Estos nutrientes vegetales que se encuentran en las frutas y los vegetales funcionan conjuntamente para reducir los efectos de los oxidantes y prevenir las enfermedades”.

Entre los otros fitoquímicos hallados en los aguacates, están el glutatión, el cual funciona como un antioxidante similar a la vitamina E para barrer con los radicales libres. Los aguacates también contienen cuatro veces más beta sitosterol que cualquier otra fruta, lo cual ayuda a reducir el colesterol. El contenido de beta sitosterol del aguacate, combinado con su contenido de grasa monoinsaturada, contribuyó a que el aguacate redujera el nivel de colesterol en algunos estudios, según Heber.

Esta fruta es conocida también por los nombres de avocado, avocat, avokado, avocato, abacate, cura, palta gigante, curo, curo-manso, curagua, paltay. Existen más de 500 variedades. Nació en las zonas volcánicas de Centro América. Es una de las frutas neutras, que nos sorprenden por sus propiedades curativas y nutritivas. Catalogada entre las más apetitosas.

Contiene calorías (de 127 a 142), agua, proteínas, grasa (hasta un 30%), carbohidratos, fibras, vitaminas además de la E que hemos mencionado la A y la C, calcio, magnesio, potasio, vitaminas del complejo B: tiamina, niacina y riboflavina, hierro, fósforo y minerales; azúcar natural en menor proporción y de 60 a 80% de agua.

El Dr. Albert Ronald Morales, en su libro Frutoterapia condensa los resultados de investigaciones que él igualmente ha realizado, registrando que el aguacate tiene un valor nutritivo semejante al de una porción de carne. Su pulpa es una fuente incomparable de energía, proteínas y minerales, su aplicación más importante es la que se le da para el tratamiento de las afecciones coronarias. Consumido con ahuyama, sirve como coadyuvante en problemas de raquitismo, pérdida de peso sin causa. Es sumamente digestivo por la fibra que contiene. La clorofila ayuda a restaurar los glóbulos rojos de la sangre. Es un fosforizado que ayuda a fortalecer el cerebro, útil para personas con trabajo mental exigente.

La pulpa es buena también para solucionar el meteorismo (gases), reumatismo, problemas de riñones, sedante (calma los nervios), estimula la hematopoyesis (favorece la producción de glóbulos rojos) y cura afecciones de la piel. Se puede consumir con todas las frutas dulces (exceptuando la patilla), con las frutas ácidas (exceptuando la piña), con las semiácidas y con alimentos de sal y dulce. No es compatible con productos lácteos, ni con huevos. Debe comerse maduro, pero no descompuesto. Tampoco debe comerse como postre, ni acompañado de picantes o ají.

Es un superalimento consumiéndolo con miel pura o panela; como contiene mucha proteína hace que se adquiera fibra muscular y sirve para fortalecer el cerebro, regula los niveles de colesterol, triglicéridos, estabiliza el ph de la sangre, es colagogo (limpia el hígado) y estimula la diuresis. Se dice que no combina bien con otros alimentos ricos en grasas como la leche y sus derivados (yogur, queso, crema, etc.), margarina, huevos, frutas oleaginosas (nueces, almendras, maní, etc.). “La mezcla con comidas fritas produce digestiones lentas y pesadas, y afecciones del hígado y de la vesícula biliar”. (Bianco, Víctor A.Op.cit.p.273). En grasas, sustituye al aceite, huevos, cremas, margarinas, grasas de vacunos y porcinos.

Su consumo produce calor y energía. Por la vitamina A que contiene, favorece el crecimiento y la formación de dientes y huesos, fortifica los ojos y la piel, y evita infecciones. Recientemente se ha comprobado que la fruta del aguacate es el vegetal que contiene más carnitina, un ácido aminado que interviene en el metabolismo del músculo cardiaco y el cual está siendo utilizado en el tratamiento de cardiopatías infantiles y en la anorexia, con muy buenos resultados.

Hay que advertir que las personas con intolerancia a las sustancias del aguacate NO deben consumirlo, así como quienes sufren de acné. Durante los tres primeros meses de embarazo se debe evitar el consumo, dada la alta sensibilidad hepática durante este período. Al igual que las que padecen de trastornos hepáticos, cálculos biliares y alergias a las grasas no deben consumir el aguacate, ni utilizar terapias con esta fruta, excepto con sus hojas. No se recomienda a los obesos, dispépticos, enfermos del hígado y de la vesícula biliar, y en enfermedades crónicas y graves del corazón, con el colesterol muy elevado, hipertensos, con arterioesclerosis y diarreas por su riqueza en grasas saturadas.

Las hojas en té (preparadas en infusión) son excelentes contra malestares tales como el cansancio, dolor de cabeza, trastornos respiratorios y menstruación irregular, desgano para el trabajo, malestar y debilidad del estómago, resfríos, catarros, tos, ronquera, enfermedades de la garganta y pecho, inflamaciones de la boca y garganta, inflamación de los bronquios, neuralgias, supuraciones. Es bueno machacar las hojas frescas de palta (aguacate) para curar las afecciones de la boca y las encías, pues dicho procedimiento y aplicación combate las inflamaciones, supuraciones y caries, fortificando las encías y afirmando la dentadura.

Como mascarilla para prevención de arrugas: en partes iguales tomar pulpa de aguacate y de zanahoria cocida. Mezclar hasta adquirir consistencia cremosa, aplicar en el rostro durante dos horas y retirar con agua tibia.

Para lograr un cutis fino y suave, si su piel es mixta: se tritura el aguacate y se agrega miel de abejas; se mezcla bien y se aplica una capa delgada sobre el rostro durante 20 minutos, luego se retira con agua al clima.

Para contrarrestar la resequedad en el cabello seco, se prepara un aceite así: se coloca la pulpa del aguacate bien madura en un recipiente pando, ladeándolo para que escurra el aceite, se masajea con éste el cabello (no el cuero cabelludo), se cubre luego con un gorro de baño durante 10 minutos y se enjuaga con champú biológico.

Para reducir los problemas de úlcera gástrica: Consumir en ayunas, medio aguacate que se ha dejado la noche anterior al sereno cubierto con panela raspada, por un término de 30 días, suspender 15 días y volver a repetir, hasta sentir mejoría y/o hasta conocer resultados de nuevos exámenes médicos practicados después de cada período de consumo.