Como cualquier adulto, a la hora de comer también los niños tienen sus propias manías y sus preferencias. Sino quién no recuerda de niño haber tenido en su hogar un vaso, un tenedor o un sitio favorito. Los niños tienen que disfrutar de la comida y del entorno que les rodea en ese momento del día.

Ese instante ha de ser agradable y divertido, casi mágico. Y a ello ha de contribuir los objetos de uso habitual en la comida, como los platos, los vasos y la cubertería. Entre los elementos que ayudan a crear ese clima propicio y que hacen sentirse a los niños cómodos, destacan:

  • Los vasos y las copas, que se fabrican en materiales resistentes o irrompibles, de ingenioso diseño: tazas con dos asas, vasos pequeños… y con dibujos y colores especialmente ideados para despertar los sentidos y conseguir una sonrisa de los más pequeños.
  • Otro elemento importante de su agrado son los manteles individuales, que suelen lucir dibujos o temas que identifican como propios.
  • Los cubiertos y cucharas son muchas veces utensilios demasiado especiales para ellos. Por este motivo, conviene que luzcan vivos colores, con emblemas o divertidos dibujos.


Este bonito set decorado con dibujos de los ratoncitos “mimi y maisy” consta de 3 piezas:

  • Un babero impermeable.
  • Un taza con dos asas.
  • Un bol de melanina con ventosa.

Lo podéis encontrar en Bebé Dormilón.