Cada perfume es único e incomparable.

Pero cada uno posee, a su manera, el poder de sentir lo más auténtico, lo más apasionado y frágil de una mujer: la emoción.

Cuando descubras un perfume, déjalo evaporarse naturalmente en el interior de tu muñeca o en el dorso de tu mano. Vierte unas cuantas gotas y espera un instante. Deja que el perfume tome vida sobre tu piel, deja expresarse las notas, despacio, a medida que van revelando su personalidad.

No fricciones el perfume aplicado, pues estropea las moléculas y cambia las notas.

Si no deseas aplicártelo en la piel, opta por unos papeles secantes o un trozo de tela.

¿Cuántos perfumes puedo probar antes de elegir uno?

Se recomienda un máximo de tres sino, tu sentido olfativo se perturba y no consigue casi percibir las diferencias sensoriales.

Si notas cierta confusión en tu olfato, haz una pequeña pausa y sal a respirar aire fresco para “aclarar” tu nariz.

Cuando vayas a comprar un perfume, no lleves ninguna fragancia ese mismo día y ve reposada para percibir mejor los olores.

¿Porqué un perfume probado en una tienda puede resultar diferente al probarlo en casa?

La manera que tenemos de percibir un perfume depende mucho del entorno en el que se lleva. En una perfumería o en grandes almacenes, el aire está a menudo cargado de otros olores y esa mezcla influye en la percepción que tienes del perfume que estás probando. El aire acondicionado también crea niveles de temperatura y humedad diferentes de los de tu casa.

Es esencial: cuando probamos un perfume, olvidamos lo importante que es tomar el tiempo suficiente para que todas las notas que estructurán el perfume se hayan abierto al contacto con nuestra piel lo que nos permitiría apreciar con mayor objetividad su verdadera personalidad. A menudo lo descubrimos una vez fuera de la tienda.

¿Puedo elegir una fragancia inhalando directamente en su frasco?

No se aconseja. Cuando hueles un perfume en su frasco abierto, tu nariz percibe principalmente las notas ácidas y picantes del alcohol y las notas de salida de su composición.

Sólo tu piel puede darle vida a un perfume. La fragancia fusiona con el olor de tu piel y cobra personalidad revelando notas que convertirán el perfume en una fragancia única.