Vienen las navidades y con ellas, las cenas con la familia. Hay que preparar el vestido y los zapatos que queremos ponernos. Pensar en el peinado y el look de maquillaje que vamos a lucir. Pero además de querer estar perfectas, también buscamos y miramos, cual puede ser la receta con la que podemos sorprender este año a nuestros invitados.

Yo lo tengo claro, en casa siempre elegimos Recetas Carne de Cordero, que, aunque ahora el cordero es una carne que ya la hemos incluida en nuestra dieta, antiguamente solo se comía en estas fiestas, y desde entonces se ha convertido en una tradición.

Recuerdo alguna vez que mi madre me ha contado, que antiguamente los corderos solo se vendían enteros. No sé si sería, porque como era una carne que solo se comía en esas fechas y la gente que podía se daba el festín o porque las familias eran muy numerosas, la verdad no sé, pero así era.

No imagino mi nevera con un cordero entero, menos mal que ahora no es así, y hoy en día podemos encontrar carne de cordero en porciones y formatos mucho más pequeños y adaptados a los nuevos tiempos.

A mí la verdad es que me encanta, es una carne muy rica, tierna y con un sabor súper especial.

Nosotros lo hacemos asado, bueno si soy sincera, lo hace mi chico, es su plato estrella, todo el mundo que viene a casa, le pide que haga su receta de cordero y es que lo borda, no he probado cordero tan rico en ningún sitio.

Aunque es verdad que el cordero asado es el plato estrella de las Navidades, se pueden descubrir nuevos cortes y tendencias para hacer recetas más creativas, como la que podéis ver en la imagen, que tiene una pinta deliciosa.

Gracias a estos nuevos cortes, el abanico de posibilidades para cocinar esta carne es muy amplio. Podemos hacer filetes, medallones, churrasquitos, picho moruno y hasta carne picada para un Steak-tartar o una deliciosa hamburguesa.

Ya os iré dando más recetas, pero hoy, como son muchos los amigos, que me han pedido la receta del cordero asado y siempre decimos en plan broma, que es secreta, hoy quiero aprovechar y también compartirla con todos vosotros.

Cuando pensamos en hacer cordero asado, pensamos en echarle un poquito de esto, un poquito de lo otro, vino, especias… pues nos equivocamos, porque tantos ingredientes, lo único que conseguimos es perder el sabor tan especial que tiene esta carne y ya veréis, si hacéis esta receta, no vais a fallar.

Ingredientes

Ajo, sal, agua y patata (opcional)

Nosotros lo hacemos con patata, porque para guarnición van genial y el cordero les aporta un sabor riquísimo.

Preparación

  • Precalentamos el horno unos 10 minutos a 180º
  • Mientras, vamos untando la fuente donde vayamos a hornear, con un par de ajos y unas gotitas de aceite de oliva, para que se deslicen mejor. Esto le va añadir un toque muy rico a las patatas.
  • Ponemos una cama de patatas en la fuente, que previamente hemos cortado en rodajas de más o menos medio centímetro y añadimos la sal por encima.
  • Salamos el cordero que hayamos elegido y lo ponemos encima de la cama de patatas. A nosotros nos gustan las paletillas, pero también os recomiendo probar la receta con un costillar. Está buenísimo.
  • Echamos 2 vasos de agua por encima del cordero y lo metemos al horno 1 hora a 160º no más, se tiene que hacer poco a poco y no arrebatarse.
  • Pasada esa hora, subimos el horno a 220º y tenemos el cordero unos 25 minutos. Transcurrido el tiempo, le damos la vuelta y programamos otros 25 minutos por el otro lado, para que se termine de hacer y se dore bien. Lo ideal es que luego la piel cruja, que es lo más rico del cordero.

En toda la fase de horneado, tenéis que revisar que no se quede sin humedad, y si es así, podemos añadir un poquito más de agua.

Y la verdad, la receta no tiene más misterio, un buen cordero solo se hace con agua, sal y por supuesto tiempo y cariño, que estoy segura le vais a poner, para sorprender a todos vuestros invitados.

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