El hallazgo, afirma el estudio en la revista Nature, podría conducir al desarrollo de nuevas pruebas para diagnosticar y tratar el trastorno que puede ser letal.

La preeclampsia es la presencia de presión arterial alta inducida por el embarazo y ocurre en aproximadamente 5% de los embarazos en el mundo.

El trastorno es una de las principales causas de mortalidad tanto materna como neonatal, principalmente en los países en desarrollo.

Y una vez que se detecta la única forma de curarla es con el nacimiento del bebé, por eso es una de las principales causas de nacimientos prematuros.

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Gen COMT

El gen, llamado COMT, ya es conocido por el papel que desempeña en la esquizofrenia.

En el estudio llevado a cabo con ratonas, los científicos de la Escuela de Medicina de Harvard descubrieron que los animales que carecían de este gen desarrollaron preeclampsia.

Una de las principales características de la enfermedad es la hipoxia placentaria, o escasez de oxígeno en la placenta.

“Durante el embarazo -explica el doctor Raghu Kalluri, que dirigió el estudio- la hipoxia está asociada a la formación de nuevos vasos sanguíneos”.

“Como resultado, durante el primer trimestre, cuando el feto está sometido a un acelerado desarrollo, los niveles de hipoxia son altos”.

Pero a medida que el embarazo progresa, los niveles de hipoxia deben reducirse en forma natural, ya que se disminuye la formación de vasos sanguíneos del feto.

“Sin embargo -explica el investigador- por razones desconocidas las pacientes con preeclampsia continúan hipóxicas incluso en su tercer trimestre de embarazo”.

Los investigadores analizaron las proteínas que podrían estar involucradas en la hipoxia.

Lograron identificar el gen COMT (o catecol-O-metil-transferasa), involucrado en el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos y en la producción de una proteína llamada 2-ME (o 2-metoxioestradiol).

Con ratonas modificadas genéticamente, los científicos descubrieron que los animales con deficiencias de COMT no lograban producir la proteína 2-ME, que normalmente aumenta durante los últimos tres meses de embarazo en humanos.

Los científicos descubrieron que cuando introducían el gen COMT en el organismo de las ratonas, la preeclampsia se curaba.

Detección

Este hallazgo, afirman los científicos, tiene importantes implicaciones para un potencial tratamiento.

“Si éste es un gen responsable de la preeclampsia en algunas familias -afirma el doctor Kalluri- podríamos quizás desarrollar una prueba genética adecuada”.

“Pero también podríamos medir los niveles de 2-ME en las mujeres embarazadas y las que están en riesgo podrían recibir un medicamento”, agrega el investigador.

Los científicos están ahora planeando un ensayo clínico amplio con mujeres para analizar los efectos del COMT.

Otros expertos señalan que los resultados de este estudio son potencialmente interesantes.

El problema, sin embargo, es que por el momento este tipo de análisis para identificar a mujeres en riesgo de preeclampsia es muy costoso, principalmente por la baja proporción de mujeres que se ven afectadas por la enfermedad.