• Elaborado por los ecologistas de Greenpeace México.
  • Recomienda hacer el amor con la luz apagada y compartir ducha.
  • Alerta del pesticida de frutas y del PVC de juguetes eróticos.

¿Puede ser el sexo respetuoso con el medio ambiente? Greenpeace cree que sí, por eso la sede que la organización tiene en México ha lanzado por internet un decálogo de sexo verde.

El decálogo, titulado “Guía Greenpeace para un sexo amigable con el medio ambiente”, se presenta a los cibernautas con el eslogan “Ser verde nunca había sido más erótico” y comienza con una de las recomendaciones más elementales: “Apaga las luces”.

Anima a consumir frutas libres de pesticidas y transgénicos.

El segundo consejo, “Frutas de la pasión… libres de OGM”, sugiere al usuario que cuando decida consumir guaraná, fresas, zarzamora, moras, frambuesas, cerezas u otros frutos afrodisíacos, se asegure de que sean orgánicos, es decir, “libres de transgénicos o pesticidas”.

“¿Amor a toda costa?” propone a los amantes que apoyen proyectos sostenibles de comunidades productoras de aceites y jabones biodegradables “con aromas que encienden la pasión”, en lugar de consumir con el mismo fin “ostras y mariscos”, porque están desapareciendo de los océanos “en un rango sin precedentes”.

Como no, la lista tiene una referencia al “Amor reciclado”, que sugiere emplear envases ya usados para colocar los condones, lubricantes o juguetes sexuales en los dormitorios. “Usa ecolubricantes” es el quinto apartado del decálogo, que promociona productos elaborados a base de agua, y no de petróleo, como el aceite o la vaselina, y recuerda que la saliva es el mejor lubricante natural.

La guía advierte del riesgo de usar juguetes sexuales de PVC.

El sexto punto se titula “Esclavo de la pasión, no del petróleo” y advierte del riesgo de usar juguetes sexuales fabricados con Policloruro de Vinilo (PVC), un material que genera “algunos de los químicos más tóxicos que existen: las dioxinas y furanos”.

El apartado “Ahorra agua en pareja” propone a los amantes compartir el baño y el noveno punto del decálogo anima a hacer uso de aceite para masaje y ropa interior orgánicos. El último, pero no por ello el menos importante, dice: “Haz el amor y no la guerra”.